Señalan riesgos por nuevo etiquetado; podrían caer ventas hasta 25%.

Señalan riesgos por nuevo etiquetado; podrían caer ventas hasta 25%.

 

 

 

Autor: Sergio Calva

8 de febrero de 2020

Iñaki Landáburu, alertó que el nuevo etiquetado aprobado unilateralmente por el Gobierno Federal sólo propiciará "un mercado ilegal, mercado negro de alimentos”.

El presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Abarroteros Mayoristas (ANAM), Iñaki Landáburu Llaguno, rechazó el nuevo etiquetado frontal para alimentos y bebidas pues consideró que sólo propiciará “la caída de venta en un 25 por ciento”.

En un comunicado, Landáburu explicó que la modificación a la Norma Oficial Mexicana 051, impactará a las empresas productoras de alimentos procesados, es decir, 140 empresas mayoristas y 630 mil tienditas de abarrotes que existen en el país, pues “estarían en riesgo de cierre en el mediano y largo plazo”.

Lo anterior, dijo, implicará una baja en las ventas porque serán muchos los alimentos que requerirán este nuevo etiquetado, como dulces, golosinas, pan, leches, lácteos, yogurt, quesos, paletas, entre otros.

Sostuvo que, el etiquetado aprobado es un retroceso porque elimina información relevante para todos los mexicanos y contiene menos información disponible para comparar entre los distintos alimentos. Se limita a fijar un sello negro.

Por ello, se unió a la petición del sector empresarial para que el gobierno dé un plazo de transición de 2 años, a fin de sacar los inventarios existentes con el etiquetado actual.

Detalló que las nuevas reglas generarán un comercio desleal pues mientras al pan embolsado (Bimbo o Marinela) tendrá “etiquetado negro” por los niveles de calorías, el de una panificadora se comercializará sin ese requisito.

Para los mayoristas del país, comentó que es particularmente preocupante que se pretenda implementar un nuevo etiquetado, sin considerar los inventarios existentes y las dificultades logísticas que implica mantener una distribución constante, que asegure el abasto de alimentos y bebidas a lo largo del territorio nacional.

“En concreto, el nuevo etiquetado no va a servir para reducir la obesidad porque la gente va a seguir comiendo el pan, la torta, la quesadilla en un aceite reciclado por más de una semana que contiene todas las grasas y todos los azúcares posibles”, enfatizó el directivo de la ANAM.

Landáburu Llaguno, a nombre del sector abarrotero reiteró su llamado al Gobierno Federal para que escuche a la industria, al comercio, porque “no estamos para decrecimientos, al contrario, tenemos que buscar un crecimiento de la economía, así como un crecimiento en el comercio en México”.

Asimismo, apuntó habrá que considerar el surgimiento del mercado negro o el mercado ilegal los cuales se van a fortalecer, va a ser muy buen negocio como sucede con los cigarros que ingresan al país de contrabando y se comercializan a precios más bajos que los que se expenden en tiendas.

Igualmente existe el mercado negro de bebidas alcohólicas adulteradas y que se comercializan en perjuicio no solo de las tiendas sino de la salud de quien las consume.

Reconoció que el etiquetado no va afectar al grado de que se cierren tiendas porque va haber muchos otros productos, pero sí dañará las ventas y como ejemplo está Chile, país al que se le impuso un etiquetado similar al que se pretende para México y se cayó 25 por ciento su comercio. Ahí llevan cuatro años y no se han recuperado los niveles de venta que tenía originalmente.