Se destruyeron ilegalmente manglares protegidos para construir la refinería de Dos Bocas, Tabasco: Quartz

Se destruyeron ilegalmente manglares protegidos para construir la refinería de Dos Bocas, Tabasco: Quartz

 

 

5 de marzo de 2020

La revista digital estadounidense señala que Pemex ha desafiado una orden del Gobierno Federal, al cortar los manglares protegidos en el sitio donde el Presidente Andrés Manuel López Obrador ordenó la construcción de la nueva refinería.

La compañía paraestatal Petróleos Mexicanos (Pemex) ha desafiado una orden del Gobierno Federal, al cortar los manglares protegidos en el sitio donde el presidente Andrés Manuel López Obrador ordenó la construcción de la nueva Refinería de Dos Bocas, en el municipio de Paraíso, Tabasco, que quedaría concluida en mayo de 2022, con una inversión máxima aproximada de 160 mil millones de pesos, según fuentes familiarizadas con el proyecto y citadas por la revista digital estadounidense Quartz.

El reportaje titulado 'México está destruyendo ilegalmente manglares protegidos para construir una refinería de petróleo de $8 mil millones', firmado por Max de Haldevang, difundió imágenes satelitales, que "muestran un paisaje arrasado presumiblemente para acomodar el controvertido proyecto de 8 mil millones [de dólares]”.

“El presidente populista realizó el proyecto de la refinería Dos Bocas, ubicado en su estado natal de Tabasco, en su intento para revivir a Pemex de su disfunción actual. Ahora la segunda compañía más grande de América Latina por ingresos, que manejó la economía mexicana en los años sesenta y setenta, perdió 35 mil millones de dólares el año pasado. Los críticos dicen que la refinería no es económicamente viable”, indicó el reportaje.

“Hasta ahora, el proyecto ha tenido el costo de un bosque de manglares, un árbol atesorado por los conservacionistas e importante para combatir el cambio climático. Los árboles crean ecosistemas complejos que proporcionan casi el 6 por ciento del PIB [Producto Interno Bruto] de México, según la Universidad de San Diego”, abundó Quartz.

“Franjas de la jungla, incluidas unas pocas docenas de hectáreas de manglares, fueron cortadas por una empresa externa, poco después de que el entonces presidente electo López Obrador anunciara el proyecto en julio de 2018. El permiso para comenzar a trabajar no se emitió hasta el próximo año”, afirmó el medio digital estadounidense.

El reportaje detalló que la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) -órgano administrativo desconcentrado de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT)- multó en enero del 2019 con casi 14 millones de pesos a la empresa que causó la destrucción de los manglares.

Cuando ASEA finalmente le dio a Pemex un permiso de construcción condicional, en agosto de 2019, prohibió a la compañía externa a interferir con el área restante de manglares, recordó Quartz. Sin embargo, desde esa orden, se han reducido más manglares y otra vegetación en varias áreas del sitio. Y según muestran las imágenes satelitales, aparentemente hay múltiples caminos creados para proporcionar acceso a vehículos donde los manglares vivían anteriormente.

“En reuniones privadas, ASEA negó las solicitudes hechas por Pemex durante varios meses el año pasado, para cortar más manglares con el fin de construir un puente fuera del área pantanosa, dijeron a Quartz dos fuentes familiarizadas con el proyecto”, informó el reportaje

“Varias áreas más pequeñas también fueron despejadas en el período en entre el cual ASEA entregó la multa en enero y emitió el permiso en agosto. Pemex y la oficina del presidente López Obrador no respondieron a las solicitudes de comentarios sobre esta historia. ASEA declinó hacer comentarios hasta que vio el artículo publicado”, dijo Quartz.

“Los responsables de la deforestación podrían ser encarcelados por hasta nueve años si una inspección del sitio confirma que se han reducido más manglares, dijo Gustavo Alanis-Ortega, presidente del Centro Mexicano para el Derecho Ambiental, una organización sin fines de lucro. ASEA podría imponer por separado multas adicionales e incluso revocar el permiso de construcción, dijo”.

“Pero es poco probable que ASEA tome medidas enérgicas contra Pemex, dijeron fuentes familiarizadas con el proyecto. Poco después de emitir el permiso de construcción restrictivo, el director ejecutivo de ASEA, Luis Vera Morales, renunció”, recordó Quartz.

“Su reemplazo, Angel Carrizales López, es un ex ayudante de López Obrador. Había sido nominado por el presidente para otros trabajos regulatorios el año pasado, pero los legisladores lo rechazaron cada vez. Su nombramiento para dirigir ASEA no requirió la aprobación legislativa”, insistió el medio digital estadounidense.

Además, el reportaje informó que hasta noviembre de 2019, la multa de casi 14 millones de pesos a la empresa externa (de la cual no es revelado el nombre) no se había pagado, según le dijeron dos fuentes a Quartz. “ASEA declinó comentar si la multa se había pagado desde entonces o si Carrizales la había cancelado por completo”, detalló.

“[Carrizales] tiene miedo de tomar cualquier medida, porque siempre está tratando de llegar a buenos términos con el presidente”, dijo a Quartz una fuente familiarizada con el asunto. “Haría cualquier cosa, tal vez no autorizaría directamente la tala de los árboles, pero no mirará hacia allí, permitirá que todo suceda y se hará de la vista gorda”, abundó.

Por otra parte, el medio digital estadounidense dio el contexto de que los manglares, que generalmente viven en aguas costeras poco profundas, capturan de tres a cinco veces más carbono que la flora continental y ayudan a proteger contra las tormentas e inundaciones causadas por el cambio climático.

“La destrucción del bosque ha expuesto aún más el sitio, que ya estaba en riesgo de inundación. En 2014, se advirtió a Pemex que el puerto de Dos Bocas ocupaba el séptimo lugar en la lista de todas las instalaciones de la compañía más amenazadas por el cambio climático, de las 35 que figuran en una presentación dada a Pemex y vista por Quartz”.

“La presentación, que fue compilada por el Centro Mario Molina, una organización ambiental sin fines de lucro, que calificó el riesgo de inundación de Dos Bocas en 5 de 5. Cuando López Obrador visitó Dos Bocas en diciembre de 2018 para colocar la primera piedra de su construcción, se informó que no pudo acceder al área despejada debido a las inundaciones. La ceremonia tuvo que llevarse a cabo en una parcela cercana”, recordó el reportaje.

“El área cubierta de manglares había sido el hogar de muchos animales en peligro de extinción, incluido el gato salvaje jaguarundi y especies protegidas de serpientes, iguanas y aves. Hace aproximadamente una década, los ejecutivos de Pemex propusieron que el sitio se convirtiera en una reserva natural privada para detener la construcción futura allí”, abundó Quartz.

“Después de poco más de un año en el cargo, López Obrador, amante del petróleo, ha ganado una mala reputación en la protección del medio ambiente. El presidente canceló las subastas de proyectos de energía renovable, trató de cambiar un esquema del gobierno para alentar la inversión ecológica y su Gobierno espera reducir los subsidios otorgados a las compañías de energía renovable”, finalizó el medio estadounidense.

El pasado 29 de octubre, el presidente López Obrador admitió que se inundó el terreno donde se realizan obras de la refinería de Dos Bocas, en el municipio de Paraíso, Tabasco, mismas que “tienen buen avance”, sin embargo, acotó a que esto se debe a que se está haciendo el relleno.

“Se está informando también de la construcción de la refinería, salieron unas notas hoy que ayer o antier se inundó el terreno, pues sí porque se está haciendo el relleno del terreno”, señaló el mandatario nacional durante su conferencia de prensa matutina.

“Una empresa holandesa está llevando a cabo el trabajo de relleno del terreno y pues es tierra, arena y agua, y si llueve pues todavía le falta altura, están en proceso, falta también la compactación del terreno, pero se está avanzando bastante”, abundó el titular del Poder Ejecutivo Federal.

El terreno donde se proyecta la construcción de la refinería de Dos Bocas quedó inundado debido a las intensas lluvias que ocasionó el pasado fin de semana el frente frío número 7. Ayer, en entrevista con medios locales, el gobernador Adán Augusto López, informó que a causa de las lluvias los trabajos de la refinería fueron suspendidos por dos días, pero descartó afectaciones mayores.

“No se trabajó a causa de las lluvias dos días, bueno, porque era domingo más bien. Pero lo que ustedes ven es el agua que se está bombeando con arena del mar que se filtra y después regresa el agua al mar”, expuso el mandatario tabasqueño.

“Cierto que llovió muy fuerte en Tabasco. Ante comentarios que indican que se inundó el predio donde se construye la refinería de Dos Bocas, se informa que la plataforma para la construcción de las plantas de la refinería no sufrió ningún daño”, dijo, por su parte, Norma Rocío Nahle García, titular de la Secretaría de Energía (SENER).

El pasado 30 de septiembre, tras participar en una reunión con líderes empresariales en Palacio Nacional, la funcionaria federal, aseguró que la refinería de Dos Bocas se lleva “sin un solo día de retraso”, y ya hay avances en las obras de cimentación del proyecto.

“[En la refinería de] Dos Bocas ya estamos trabajando en la conformación del sitio, la plataforma, ya está la draga holandesa haciendo el relleno del sitio, ya tiene varias semanas que empezó con eso, vamos muy bien, de acuerdo al programa vamos exactamente, ni un día de retraso”, aseguró la funcionaria federal.

Nahle García precisó que las empresas que ganaron en mayo pasado los nuevos paquetes de contratos licitados para la refinería ya están realizando trabajos en el sitio, “haciendo la ingeniería de detalle, ya visitaron el sitio, ya tenemos todos los estudios de mecánica de suelos”, expuso.

“Ellos [las nuevas empresas que llevan los paquetes] han ido a hacer nuevas mediciones de mecánica de suelo, lo cual es muy bueno, porque con el estudio de la ingeniería básica, pues, hay total coincidencia, entonces nosotros ya vamos en ello, vamos bastante bien”, sostuvo Nahle García.

Ese mismo día, Carlos Slim Helú, presidente de Grupo Carso; Carlos Salazar Lomelín, del Consejo Coordinador Empresarial (CCE); y Antonio del Valle Perochena, del Consejo Mexicano de Negocios (CMN); se reunieron con miembros de Gabinete Federal encargados de obras prioritarias, encabezados por el presidente López Obrador, para revisar el Programa Nacional de Infraestructura.

El pasado 2 de junio, en plena jornada electoral, López Obrador dio el banderazo para el inicio de la construcción de la refinería de Dos Bocas, obra que según estimaciones del Gobierno Federal, deberá quedar concluida en mayo de 2022, con una inversión máxima aproximada de 160 mil millones de pesos.

“No se justifica que en 40 años no se haya construido una nueva refinería en el país. Se decide remodelar las seis refinerías existentes y garantizar la producción de gasolinas y poder ofrecer mejores precios a los consumidores”, afirmó el mandatario nacional.

El presidente explicó, además, que se eligió Dos Bocas por ser un lugar estratégico y porque llegan un millón cien mil barriles de petróleo diarios que abastecen las seis refinerías del país, lo que representa un ahorro, según afirmó.

“Esto es un beneficio para el sureste, es un acto de justicia para Tabasco y esta zona del territorio nacional debido a que han aportado al desarrollo nacional”, abundó el político tabasqueño, quien reiteró su compromiso de no van a aumentar los precios de las gasolinas, del gas y la electricidad en términos reales.

Según datos de la SENER, la nueva refinería producirá 340 mil barriles diarios, 170 mil de gasolina y 120 mil de diésel. Sin embargo, el presidente nacional de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Gustavo de Hoyos Walther, criticó que la construcción de la refinería de Dos Bocas inicie sin los permisos básicos.

El 13 de mayo del 2019, la calificadora Moody"s afirmó que la construcción de la refinería de Dos Bocas, en Dos Bocas, Tabasco, costará más de 12 mil millones de dólares debido a la falta de experiencia del Gobierno de México y de la paraestatal Petróleos Mexicanos (Pemex), por lo que presionará más los recursos fiscales.

“Dada la falta de experiencia del Gobierno y Pemex en la construcción de refinerías, es probable que el proyecto termine costando más y tomando más tiempo de lo que el Gobierno anticipa, colocando más presiones sobre los recursos fiscales”, señaló la calificadora en un comunicado.

“La última vez que Pemex construyó por sí mismo una refinería fue hace 40 años, a finales de la década de 1970, con tecnologías y procesos muy diferentes”, afirmó Moody’s, que añadió existe, también, la posibilidad de que el proyecto no se complete debido a la complejidad de llevarlo a cabo.

“Bajo este escenario, el Gobierno tendrá un gasto menor a 8 mil millones de pesos en consultorías, trabajos de preparación y otros gastos”, afirmó la calificadora, que advirtió, además, que, aunque no será tan costoso, dicho resultado debilitará aún más la percepción sobre la calidad de las políticas públicas de la Administración Federal.