Inundaciones y deslaves dejan al menos cuatro muertos en Sao Paulo.

Inundaciones y deslaves dejan al menos cuatro muertos en Sao Paulo.

 

 

 

Autor: Sergio Calva

11 de febrero de 2020

En algunas zonas de Sao Paulo cayó, en apenas unas horas, la mitad de la cantidad de agua prevista para todo febrero. El río Tiete, que alcanzó su nivel más alto en los últimos 15 años, y el río Pinheiros se desbordaron e inundaron las autopistas cercanas.

Más de un centenar de personas perdieron sus casas y otras 500 personas fueron desalojadas de forma preventiva en las últimas horas en el estado de Sao Paulo (sureste) debido a las inundaciones causadas por las fuertes lluvias que afectan a la región.

Según información del Gobierno del Estado de Sao Paulo, hasta primera hora de la mañana de este 11 de febrero "142 personas perdieron sus casas y 516 fueron desalojadas".

La cifra podría aumentar porque los técnicos de la Defensa Civil se encuentran ahora realizando tareas de rescate en la localidad de Osasco, una de las más afectadas.

A lo largo del 10 de febrero, el más lluvioso desde 1995, los bomberos de Sao Paulo atendieron 1.043 peticiones de ayuda por inundaciones, 193 por derrumbes o deslizamientos de tierra y 219 por caídas de árboles.

Las fuertes lluvias provocaron, al menos, cuatro muertes, después de que los bomberos encontraran la mañana de este 11 de febrero los cuerpos sin vida de dos mujeres.

Los bomberos del estado de Sao Paulo informaron en su cuenta de la red social Twitter que en las búsquedas en los alrededores del río Capivara, en la localidad de Botucatu, se encontraron "dos víctimas desgraciadamente fallecidas".

Las tareas continúan para buscar a una tercera persona desaparecida; las tres estaban dentro de un vehículo que fue arrastrado por el agua.

A las dos muertes confirmadas se suman otras dos relacionadas con accidentes de tráfico provocados por las lluvias.

En la localidad de Júlio Mesquita se abrió un cráter en una carretera y cayeron un coche y un camión; el conductor del coche fue encontrado muerto poco después.

En Botucatu se formó otro agujero en una carretera que se tragó a un camión; la fuerza del agua lo arrastró a más de un kilómetro de distancia, y su conductor también fue encontrado muerto.