Usar el celular mientras se conduce un auto es la principal causa de accidentes en nuestro país.

Usar el celular mientras se conduce un auto es la principal causa de accidentes en nuestro país.

 

 

 

 

Autor: Alejandro Cavenaghi

29 diciembre 2018

En una investigación realizada por la consultora Analítica de Mercados, el estudio reveló que los varones cuando manejan un vehículo automotor estarían más pendientes de las faldas y de las curvilíneas figuras de las mujeres que transitan por la banqueta y como consecuencia de ello, se generan accidentes de tránsito.

Las cifras del revelador estudio, el cual se llevó a cabo entre 3,000 conductores, demostró que el 67% de los hombres encuestados admitieron haberse distraído con la figura de al menos una mujer atractiva que atravesaba por la banqueta; en tanto el porcentaje en relación a las conductoras mujeres que afirmaron haberse distraído por mirar hombres guapos fue mucho menor, ascendiendo a un total de 11% de féminas.

Este estudio arrojó que actualmente la distracción por el celular ya sea para textear o atender llamadas telefónicas es la primera causa de accidentes en la ciudad, así mismo los conductores que envían mensajes de texto mientras manejan tienen un 30% de posibilidades de tener un accidente. Seguido por cantar o escuchar música a todo volumen en. La tercera causa de accidentes es; no respetar los semáforos y límites de velocidad. La cuarta causa es manejar baja el influjo del alcohol o de alguna droga. En el quinto sitio se encuentra distraerse por ver personas atractivas en la calle. En la sexta posición en las mañanas cuando las mujeres se van maquillando. La octava posición es por una falla mecánica. El último lugar es ocupado por los accidentes de tránsito ocasionados por el cansancio de una jornada laboral.

Según datos de la INEGI, en 2017 ocurrieron 367,789 accidentes de tránsito terrestre, en la república mexicana, con un total de 4,559 víctimas. Lo que revela dicha investigación es que los conductores que están más pendientes de las mujeres atractivas podrían causar 246,418 accidentes por año. 

La investigación dio una cifra muy alta que se vería incrementada en época de verano, cuando las mujeres llevan menos ropa por el incesante calor producido. 

Comparando las nueve principales autopistas y carreteras que salen o que llegan a la Ciudad de México, nos pudimos dar cuenta que su patrón de accidentes es radicalmente distinto. En estas nos pudimos dar cuenta que los accidentes son por otras causas: tramos en reparación, manteniendo de la misma, falta de iluminación, falta de señalización, mala calidad del pavimento, exceso de velocidad, falta de mantenimiento en los transportes de carga pesada, cansancio del conductor, falta de pericia o poca experiencia al manejar.

A diferencia de nuestro país en Londres, Inglaterra ocurrían la mayoría de los accidentes en avenidas con muchos peatones, también afuera de estaciones de metro y en esquinas con mucha afluencia de vehículos.

Cabe destacar que en la ciudad londinense lograron reducir el número de accidentes viales mortales, de casi 4,150 personas fallecidas a poco menos de 1,900.

Ello se logró principalmente gracias a que: Se redujeron las velocidades permitidas: no hay una sola avenida de Londres en la que se circule a más de 80 kmph y solo en las carreteras fuera de la ciudad, como la M25, el límite es de 110 kmph.

Dentro de prácticamente todas las colonias de la ciudad, excepto en avenidas principales, la velocidad máxima es de 32 kmph. Se practican los castigos con fotomultas, al conductor que viola los límites de velocidad o vueltas prohibidas. 

En nuestro país las distracciones mientras se conduce un auto promedian el 30% de los accidentes viales.

Estos pequeños momentos que dedicamos a actividades paralelas a la conducción generalmente pueden acabar en choques ocasionando daños materiales y pérdidas humanas. 

La única forma de evitar estas distracciones es siendo conscientes de ellas, y analizar nuestros peores hábitos para no repetirlos. Por eso es importante tener en cuenta que las distracciones son muy comunes en el tráfico y es necesario estar alerta de los posibles errores de los demás automovilistas.

Una buena recomendación es mirar el celular antes de arrancar, y avisar a las personas con las que estamos hablando que vamos a conducir y que no queremos que nos manden mensajes.

Otro problema son las distracciones causadas por el navegador o los sistemas de infoentretenimiento de los vehículos nuevos. Es básico configurar el navegador antes de arrancar. Los controles de voz son cada vez más comunes en los vehículos, y esto hace que en ocasiones ya no debamos desviar la mirada para dar indicaciones al coche.

Aun así, es responsabilidad de los fabricantes crear un sistema de infoentretenimiento con un diseño intuitivo que no requiera la atención el conductor. También es interesante que adoptar medidas de seguridad como el bloqueo de algunas aplicaciones que pueden resultar peligrosas durante la conducción, como ya hacen algunas marcas.

De hecho, ciertos accesorios resultan estresantes para un 14% de los conductores, debido a que causan distracciones en uno de cada cuatro.

Otras actividades peligrosas son las de fumar y comer, beber agua y maquillarse, para realizar estas prácticas es recomendable detener el auto en un espacio seguro.

Es muy importante que las personas por ningún motivo sostengan una discusión mientras están conduciendo, y háganle saber a su acompañante que no es el momento adecuado.

Para viajar con la mascota en el auto es recomendable usar cajas portátiles para evitar que el animal pueda acceder al área del conductor.  Para atender sus necesidades, y que puedan estar cómodos se debe solucionar parando en condiciones seguras.

Finalmente, debemos decir no al alcohol y a las drogas cuando manejamos. No solo distraen, sino que alteran nuestra capacidad mental para conducir.

Los medicamentos también pueden afectar de esta forma, así que ante cualquier receta médica es importante leer las contradicciones y consultar al médico si estamos en condiciones para manejar el coche.