Marsella, Francia, es una ciudad muy apreciada en el mundo entero por sus paisajes, arquitectura y gastronomía.

Marsella, Francia, es una ciudad muy apreciada en el mundo entero por sus paisajes, arquitectura y gastronomía.

 

 

 

 

Autor: Alejandro Cavenaghi

Marsella, Francia, es una ciudad muy apreciada en el mundo entero por sus paisajes, arquitectura y gastronomía.

Es el hogar de La Cité Radieuse de Le Corbusier. Obra monumental tanto por la forma como por el fondo. Este edificio de departamentos de la postguerra materializa las ideas del Arquitecto y escultor Le Corbusier para redefinir nuestro vivir en lo cotidiano, cuidando siempre la dimensión individual y colectiva. 

La planeación de los pisos, las formas geométricas, el jardín infantil o los juegos de niños y el solárium es cautivante.

Nos recuerda el carácter vanguardista de la obra del Arquitecto Charles-Édouard Jeanneret-Gris, mejor conocido como "Le Corbusier" así como el impacto que tiene la arquitectura sobre nuestra vida. Si pasan por allí, no se la pueden perder. 

Otra maravillosa obra arquitectónica es la basílica de Notre-Dame de La Garde de estilo romano-bizantino es un símbolo para todos los marselleses. Inaugurada en 1864, la basílica llamada popularmente "la Bonne Mère" está coronada por una efigie dorada de la Virgen María. Lo más impresionante son las vistas panorámicas de Marsella donde prácticamente se puede apreciar toda la ciudad.



En el Corazón de la ciudad, se encuetra el Puerto Viejo era en la antigüedad el centro económico de la ciudad abierto al comercio del mediterráneo. Hoy en día, este lugar histórico es un puerto turístico. Punto de encuentro y uno de los símbolos de la ciudad. El puerto alberga monumentos históricos así como los antiguos talleres y el Faro.

El Musée des Civilisations de L'Europe et de la Méditarranéen (MUCEM). Este Museo es el Reflejo de la nueva Marsella, fue inaugurado en junio de 2013, han puesto particular interés por el descubrimiento de las mayores etapas de las civilizaciones mediterráneas. Ofrecen a lo largo del año una completa agenda de exposiciones. 

La Avenida Canebiére es emblemática en Marsella, tiene una longitud de aproximadamente un kilómetro, que se comunica con el Puerto Viejo, corazón de la ciudad. Sobre la Avenida podrás encontrar difrrentes lugares para hacer shopping relajadamente y posteriormente es recomomendable disfrutar de  una copa de "pastis" o un delicioso café.  La calle Canebière es conocida popularmente como los "Champs Élysées" de​ Marsella.

En las afueras de Marsella, estas majestuosas calas conocidas como "calanques" en Francia fueron declaradas Parque Nacional. Este parque natural se extiende a tres ciudades de la Costa Azul: Marsella, Casis, La Ciotat. Ofreciendo unas calas bucólicas de un mar azul intenso. 



El Palacio LongChamp es una de las maravillas monumentales de Marsella Con su majestuosa fuente, este edificio inaugurado en 1869 es uno de los símbolos del poder de la Marsella del siglo XIX. En este mismo lugar se encuentra el Museo de Bellas Artes, el Museo de Historia Natural, el parque botánico y el zoológico.


En la costa de Marsella, ven a descubrir el archipiélago del Frioul que está formado por cuatro islas: Pomègues y Ratonneau, las más grandes, con su famoso castillo y Tiboulen. Unos lugares únicos e históricos que podrás visitar saliendo del Puerto Viejo de Marsella. Te recomendamos que no te pierdas este recorrido por el archipiélago que te hará descubrir las maravillas naturales del mediterráneo.

La gastronomía marsellesa une autenticidad y simplicidad, por li que sus platillos no suelen ser acompañados por salsas; las que se llegan a utilizar son a base de aceite de oliva. En Marsella se pueden degustar muchos platos típicos de la región Alpes-Costa Azul, con el sabor del Mediterráneo, eso sí, después del clásico pastis, que es una bebida de anís que se suele tomar como aperitivo. Entre los platos típicos de Marsella se encuentran:

La Bouillabaisse, es la auténtica carta culinaria de presentación la ciudad. 

Es una sopa de pescados del Mediterráneo que se cuecen enteros en la cazuela, con papas y jimate. La variedad de pescaditos le aportan la estructura y ampliar gama de sabores a la sopa. Por lo general utilizan congrio, rape, salmonete; también se puede incluir cigalas, mejillones y langosta, que enriquece aún más su sabor.

La anchoïade es un plato a base de anchoas en sal, ajo, vinagre y aceite de oliva. Se suele comer como entrada o en el aperitivo sobre todo en primavera-verano. Está delicioso con pan tostado. Se conserva de maravilla en el refrigerador si está recubierta con aceite de oliva.

Pieds et paquets es un plato muy sabroso, típicamente marsellés; se asemeja a los callos españoles, y está compuesto por estómago y pata de cordero, mezclados con una salsa de vino blanco y tomate. El estómago se corta y se enrolla en forma de paquetes para poder rellenarse con perejil, ajo, pimienta y carne de cerdo. Pueden acompañarse por una vinagreta.

El aioli es un plato tradicional provenzal a base de bacalao y de legumbres cocidas. Se acompaña por la salsa aioli, (que se hace con clara de huevo, mostaza, ajo, aceite de oliva, sal y pimienta). Este plato se puede comer frío o caliente.