¡Los pulpos cambian de color mientras duermen!

¡Los pulpos cambian de color mientras duermen!

 

 

 

 

 

Autor: Martin Pineda

14 marzo 2019

El cuerpo del pulpo se ve cambiando de blanco pálido a un color marrón-verde oscuro.

Los pulpos tienen un control muy preciso sobre el color de su piel en respuesta a la amenaza.

Ver a un pulpo genera una especie de asombro ante algo radicalmente otro, sumamente hermoso, pero igualmente extraño. Esta extrañeza parece haberse confirmado por su propio ADN, el cual ha llevado a algunos investigadores a idear la estrambótica hipótesis de que los pulpos podrían tener un origen extraterrestre.

Pero más allá de esta especulación, sabemos que los pulpos (y los cefalópodos) en general tienen una inteligencia extraordinaria; seguramente son los invertebrados más inteligentes. La complejidad de estos animales está siendo estudiada y algunos científicos creen que los pulpos podrían tener sueños, pues presentan movimientos que sugieren algo similar a la fase REM. 

El pulpo es capaz de sobrevivir en hábitats extremos, con temperaturas que varían desde un mínimo de -1,8 ° C a más de 30 ° C. La razón por la cual pueden vivir en aguas gélidas radica en su sangre azul.

La mayoría de los animales vertebrados, incluyendo a los seres humanos, cuentan con sangre de color rojo debido a la presencia de una proteína llamada hemoglobina. Esta se encarga de transportar oxígeno dentro del organismo y contiene hierro, lo que le da a la sangre su color característico.

El pulpo, en cambio, carece de hemoglobina y hierro. En vez, cuenta con un pigmento azul llamado hemocianina, el cual se encarga de transportar el oxígeno y da a su sangre un colo azulado.

El problema de las temperaturas muy frías es que, sin adaptaciones especiales, el proceso aeróbico sería imposible, pues el oxígeno ya no puede distribuirse a los tejidos. La razón por la cual la sangre del pulpo no se congela a -1,8 ° C, es que son animales isoosmóticos, es decir, que su sangre tiene la misma salinidad que el agua de mar circundante. 

En 2013, investigadores del Instituto de Investigación Polar y Marina en Alemania publicaron estudio en el que comparan una especie particular de octópodo de la Antártida, llamado Pareledone charcoti, con sus parientes de aguas templadas y cálidas. Su objetivo era observar las diferencias en cómo transportan el oxígeno en su sangre.

Encontraron que Pareledone charcot disminuye la cantidad de oxígeno en la hemocianina para contrarrestar los efectos de la temperatura y, de esta manera, asegurar el suministro de oxígeno en todos sus tejidos y órganos. Curiosamente esta misma adaptación, que regula la cantidad de oxígeno en la sangre según la temperatura, les permite sobrevivir en aguas en el otro extremo del termómetro, ya que menudo se encuentran cerca de los respiraderos térmicos.